que en aviones volaba
para observar tu mirada...
Nadie me obligó,
claro está,
pero a mi por entonces
me sobraban motivos para perderme...
Con los bolsillos rotos,
gasté todo,
y más...
por verte brillar...
Pero tu...
Eras "Alibabá y los 40 ladrones"
multiplicado por siete...
Pero tu,
me dejabas caer en picado
y a mitad de caída
me dabas una mano,
y yo lo creia suficiente
y volvía al punto de partida...
Y aunque sabias que eras
dueño y señor de mi dolor y mi risa
dormias tan tarnquilo....
Tal vez tarde,
o tal vez en el momento justo,
quién puede juzgarlo,
me supe escapar...
Y al cabo,
he logrado disuadir tu historia,
tu triste melodía,
y los dias de perros...
Tristemente,
me he visto obligada
a disuadir"tu todo"...
Aún queda rabia,
e impotencia,
que mañana
será indiferencia...
Y para que engañarnos,
me diste mas arena que cal,
mucha mas,
me enganché a esa mierda...
Como una yonki
en pleno apogeo...
Y ahora creete que
nunca existí,
no sigas creyendo
que aun sigues en mi,
porque ahora
eres solo barro al sol
que ha ido apareciendo
con la lluvia que
sobre mi arena ha ido cayendo...
Y lo peor,
casi sin duda,
fué,que verme
resurgir de los infiernos
fué para ti como
llevar una piedra en los zapatos...
Cerraste todo,
como un loco...
Fué entonces,
cuando supe,
que todo fué una mentira
por tu parte,
porque a las personas que se quiere
se las quiere ver felices...
[Qué osadía...]
